
Hola. Me llamo Javiesa y os voy a contar una historia espeluznante y aterradora que me sucedió cuando tenía 13 años.Yo vivía en un pequeño chalet individual en Asturias, en medio de lanada. No tenía vecinos, el bosque rodeaba la que un día fue mi casa.Mi hogar tenía 3 plantas; en la primera se encontraban el salón y lacocina, en la segunda había dos pequeñas y acogedoras habitaciones y unbaño. Pero la habitación más tenebrosa de todas era la de arriba deltodo: la buhardilla. En esta habitación solamente había una camapequeña Y mullida; también había una puerta de madera, sin manillar,débil, que daba a un trastero donde el polvo se amontonaba sobre losobjetos ya olvidados. Nunca nadie entraba en la habitación, solamentecuando había invitados, mi hermana gemela subía a dormir en la viejacama.Mi hermana era una muchacha alegre, jovial, aventurera y muy valiente.Siempre la recordaré como la chica más atrevida que he conocido. Ellano le tenía miedo a nada ni a nadie, y mucho menos a una "simple"habitación. Yo era todo lo contrario, una chica tímida y callada,miedosa y cobarde.Mis tíos Márgaret y Juakín se iban a quedar una temporada en nuestracasa, "de vacaciones". Por eso mi madre nos obligó a mi hermana Jesusay a mí a subir a dormir a la buhardilla por una temporada.Las primeras noches que pasé allí con mi hermana, las recordaré como las noches en las que más miedo he pasado en mi vida. Todas las noches, cuando mi hermana se dormía, yo oía golpes en lapuerta que daba al trastero. Despertaba a mi hermana y los sonidoscesaban. Yo temblaba en la cama, tenía miedo de salir de ella yacercarme a la puerta, pero aun así una noche, me acerqué a la puertamientras mi hermana dormía. Cuando llegué no supe que hacer. Los golpeshabían parado justo en el momento en el que me había puesto en frentede la puerta. Puse una mano en la vieja madera de la puerta y noté comode repente ésta me ardía con fuerza, causándome un intenso dolor. Quisechillar pero no me salió la voz del miedo que tenía, sin embargo unavoz aguda e intensa se escuchó a través de la puerta. Mi hermana sedespertó y se acercó a mí para alejarme de la puerta. Yo no podíamoverme, estaba extremadamente asustada. Cuando quisimos salir de lahabitación para avisar a nuestra madre de que había algo en eltrastero, nos dimos cuenta de que la puerta estaba cerrada desde fuera,no podíamos salir, estábamos atrapadas. Yo me puse a llorar sin hacerruido, pues todo estaba en silencio, y temía que la cosa que chilló ygolpeó la puerta me oyera. Mi hermana Jesusa me cogió la mano, y medijo que iba a entrar en el trastero, porque dentro había otra puertapor la que podíamos salir; me dijo que me metiera en la cama y que ellame abriría la puerta desde fuera cuando llegara.No se qué pasó exactamente, no me acuerdo muy bien, quise con tantafuerza borrar ese recuerdo de mi memoria que casi lo he logrado deltodo.Lo único que recuerdo es que mi hermana no llegó esa noche. No se dedónde saqué el valor para levantarme de la cama e ir a buscarla despuésde que pasara un tiempo de que se fuera, pero lo hice. Encontré a mi hermana decapitada en el suelo del trastero, al lado de la puerta. Tenía la ropa quemada. Me desmayé.Nunca hablé de ese tema con nadie de mi familia. Fue como si nunca hubiera pasado, como si se hubieran olvidado de ella. Vendimos la casa, nos mudamos a Valencia y seguimos nuestras vidas.¿Por qué he decidido contar esto? El otro día visité la casa y hablando con los inquilinos (grandesamigos míos), me contaron que un amigo cercano suyo, experto en efectosparanormales, aseguraba que había almas en pena encerradas por algúnmotivo, o por algún error, en aquella habitación. Dijeron que se habíanquedado atrapados en el mundo humano, en la línea entre la vida y lamuerte.Creo que tienen razón.Creo que mi hermana, esta con ellos.Juro que esto es real, quien no me crea está en su derecho pero laverdad es que no cuento esto para dar miedo a la gente, lo más probablees que penséis que esto es una tontería y paséis de ello. Pensaréis queos estoy tomando el pelo, pero la verdad es que o escribo esto por 2únicas razones: Para desahogarmePara advertiros del peligro REAL que se puede encontrar en cualquier parte. A lo mejor, en tu trastero.


