¿A que le temes más?

sábado, 20 de junio de 2009

Para G. MUCHO MIEDO..!


Hola. Me llamo Javiesa y os voy a contar una historia espeluznante y aterradora que me sucedió cuando tenía 13 años.Yo vivía en un pequeño chalet individual en Asturias, en medio de lanada. No tenía vecinos, el bosque rodeaba la que un día fue mi casa.Mi hogar tenía 3 plantas; en la primera se encontraban el salón y lacocina, en la segunda había dos pequeñas y acogedoras habitaciones y unbaño. Pero la habitación más tenebrosa de todas era la de arriba deltodo: la buhardilla. En esta habitación solamente había una camapequeña Y mullida; también había una puerta de madera, sin manillar,débil, que daba a un trastero donde el polvo se amontonaba sobre losobjetos ya olvidados. Nunca nadie entraba en la habitación, solamentecuando había invitados, mi hermana gemela subía a dormir en la viejacama.Mi hermana era una muchacha alegre, jovial, aventurera y muy valiente.Siempre la recordaré como la chica más atrevida que he conocido. Ellano le tenía miedo a nada ni a nadie, y mucho menos a una "simple"habitación. Yo era todo lo contrario, una chica tímida y callada,miedosa y cobarde.Mis tíos Márgaret y Juakín se iban a quedar una temporada en nuestracasa, "de vacaciones". Por eso mi madre nos obligó a mi hermana Jesusay a mí a subir a dormir a la buhardilla por una temporada.Las primeras noches que pasé allí con mi hermana, las recordaré como las noches en las que más miedo he pasado en mi vida. Todas las noches, cuando mi hermana se dormía, yo oía golpes en lapuerta que daba al trastero. Despertaba a mi hermana y los sonidoscesaban. Yo temblaba en la cama, tenía miedo de salir de ella yacercarme a la puerta, pero aun así una noche, me acerqué a la puertamientras mi hermana dormía. Cuando llegué no supe que hacer. Los golpeshabían parado justo en el momento en el que me había puesto en frentede la puerta. Puse una mano en la vieja madera de la puerta y noté comode repente ésta me ardía con fuerza, causándome un intenso dolor. Quisechillar pero no me salió la voz del miedo que tenía, sin embargo unavoz aguda e intensa se escuchó a través de la puerta. Mi hermana sedespertó y se acercó a mí para alejarme de la puerta. Yo no podíamoverme, estaba extremadamente asustada. Cuando quisimos salir de lahabitación para avisar a nuestra madre de que había algo en eltrastero, nos dimos cuenta de que la puerta estaba cerrada desde fuera,no podíamos salir, estábamos atrapadas. Yo me puse a llorar sin hacerruido, pues todo estaba en silencio, y temía que la cosa que chilló ygolpeó la puerta me oyera. Mi hermana Jesusa me cogió la mano, y medijo que iba a entrar en el trastero, porque dentro había otra puertapor la que podíamos salir; me dijo que me metiera en la cama y que ellame abriría la puerta desde fuera cuando llegara.No se qué pasó exactamente, no me acuerdo muy bien, quise con tantafuerza borrar ese recuerdo de mi memoria que casi lo he logrado deltodo.Lo único que recuerdo es que mi hermana no llegó esa noche. No se dedónde saqué el valor para levantarme de la cama e ir a buscarla despuésde que pasara un tiempo de que se fuera, pero lo hice. Encontré a mi hermana decapitada en el suelo del trastero, al lado de la puerta. Tenía la ropa quemada. Me desmayé.Nunca hablé de ese tema con nadie de mi familia. Fue como si nunca hubiera pasado, como si se hubieran olvidado de ella. Vendimos la casa, nos mudamos a Valencia y seguimos nuestras vidas.¿Por qué he decidido contar esto? El otro día visité la casa y hablando con los inquilinos (grandesamigos míos), me contaron que un amigo cercano suyo, experto en efectosparanormales, aseguraba que había almas en pena encerradas por algúnmotivo, o por algún error, en aquella habitación. Dijeron que se habíanquedado atrapados en el mundo humano, en la línea entre la vida y lamuerte.Creo que tienen razón.Creo que mi hermana, esta con ellos.Juro que esto es real, quien no me crea está en su derecho pero laverdad es que no cuento esto para dar miedo a la gente, lo más probablees que penséis que esto es una tontería y paséis de ello. Pensaréis queos estoy tomando el pelo, pero la verdad es que o escribo esto por 2únicas razones: Para desahogarmePara advertiros del peligro REAL que se puede encontrar en cualquier parte. A lo mejor, en tu trastero.

jueves, 18 de junio de 2009

Dominic, la niña del pozo








Valentín era un niño, muy callado y cariñoso. Era pequeño, tenia tez blanca, algunas pecas y un pequeño lunar –casi imperceptible- al lado izquierdo de la boca. Sus padres – que lo amaban mucho- vivían con él en una pequeña casita. Un día recibieron el llamado de un abogado que los citó a todos a su oficina, una vez estando ahí la familia les dijo: La señora Florencia Silva -bis abuela de la madre de Valentín- les ha dejado su único bien a ustedes… Ella les ha dejado su casa. La familia se puso muy contenta, pues ellos eran muy humildes, y una casa nueva no les vendría nada mal.

La casa nueva de la familia de Valentín era hermosa… Era sumamente espaciosa, tenía un aire rústico, pero ligeramente moderno. Tenía un patio inmenso, un jardín maravilloso, lleno de la más espectacular gama y clases distintas de flores…

La familia no tardo nada en mudarse… Llevaron todas sus pertenencias a su nueva casa.
La única cosa mala de aquella casa, era que estaba muy sola… No había más casas alrededor, y era una lástima… sobre todo para el pequeño Valentín…
El pobre se la pasaba todo el día en el patio, jugando cerca del pozo que había allí. Hasta que un día, comenzó a hablar solo… La madre que pasaba muy ocupada, no le dio importancia a eso, pues Valentín era pequeño, y era normal que tuviese amigos imaginarios. El padre de Valentín, era un granjero, y pasaba muy cansado, así que casi no sabía nada acerca de su hijo.

Valentín cada vez jugaba más cerca del pozo, su mamá, se empezó a alarmar, pues, reiteradas veces, tuvo que regañar a su hijo, pues este se subía al pozo y ella lo tenía que bajar de ahí, pues era muy peligroso. Hasta que un día, la madre le pregunta a Valentín:
- Oye hijo… ¿con quién juegas tanto…?
- Con una amiga, dijo el niño… Se llama Dominic.
- oh… ya veo… Y... ¿Cómo es ella? Pregunto la mamá.
- Es rubia, su cabello es largo, tiene los ojos azules, la piel muy blanca y los labios morados…
- Oh… ya veo… m… Y… ¿donde vive ella…?
- No lo sé… dijo el niño. Pero dijo que en unos pocos días más íbamos a ir a jugar a su casa, respondió Valentín.

La madre quedó conforme con estas respuestas, pues pensó que su hijo tenía mucha imaginación para inventar una amiga imaginaria con esas características. Pero un día paso algo que enloqueció y cambio para siempre las vidas de los padres de Valentín…

Cierto sábado, el niño le dijo a su madre: Mama! Dominic me invitó a jugar en donde vive ella ahora… me dejas ir…?
Claro, respondió la madre… ve con tu amiguita.
Pasados unos minutos la madre se puso a pensar en la amiga imaginaria de su hijo… recordó lo de los labios morados y un pensamiento horroroso invadió su mente. Fue a buscar a su hijo al patio… Pero ya era tarde… El niño se había ahogado en el pozo. Cuando la policía trato de sacar el cuerpo del niño del pozo, no pudieron… algo lo sostenía… Luego de tirar con más fuerza lograron sacar el cuerpo, pero agarrado de la mano del niño, había un cuerpo pequeño, en estado de putrefacción que estaba agarrado fuertemente… A ese cuerpo, aún le quedaban mechones rubios de cabello…
Después que la policía hiciera el peritaje y llevaran el cuerpo extraño al forense, descubrieron que el cuerpo yacía ahí desde hace unos 20 años, perteneció a una niña pequeña, rubia, blanca y de ojos azules, que murió ahogada en ese mismo pozo…

Cuando compré esta casa, el vendedor me contó esa historia… Me dijo que tuviera cuidado con el pozo, pues decían que el alma de Dominic andaba rondándolo en busca de más amiguitos… La verdad es que no creo mucho en esas cosas, por ejemplo, ayer mi hijita invento una amiga imaginaria, con la que juega cerca del pozo… No debiera preocuparme…

¿O si…?
(P3bR0)

martes, 16 de junio de 2009

demetrio y la niña quemada


El viejo reloj cucú de Demetrio marcó las 10:00 pm, mientras este apagaba las lámparas de aceite alrededor de su casa para ir a dormir, había sido un día muy pesado. Pasados 8 minutos después de que el reloj le diera la bienvenida a las 10:00 pm, cuando ya Demetrio se acomodaba en su cama de paja, se escuchó tocar la puerta.- TOC, TOC, TOC- se escuchaban lentas y pesadas aquellas tocadas, como si quien las diera estuviera sufriendo mucho al hacerlo. Demetrio algo extrañado, éncendió la lámpara que descansaba a su lado en la mesa de noche, y fué destinado a abrir la puerta. Cual fue la sorpresa de Demetrio al abrirla, alcanzó a ver por el brillo que emanaba su lámpara, a una niña de no más de 7 años, totalmente quemada, que le decía

-Agua!!, Agua por favor!, AGUA!!!. Demetrio con el corazón casi saliendole por la garganta, cerró la puerta de un azote, cerró las ventanas y casi infartado se acostó a dormir. Al día siguiente, exactamente a la misma hora sucedió lo mismo cuando Demetrio ya se estaba acomodando para dormir. Fue por eso que al día siguiente se lo comentó, a un amigo que vivía cerca de su casa, y este le recomendó ir a que una señora espiritista que tenía un pequeño tarantín a las afueras del pueblo. Demetrio; que no creía en esas cosas; decidió ir con el objeto de darle fin a aquella molesta situación que le espantaba el sueño todas las noches. Salió tempranito, cuando a lo lejos divisó el tarantín rojo donde hacía su trabajo aquella vieja bruja. Al entrar, a la señora le dió una fuerte corazonada cuando vio entrar a Demetrio, pero no le hizo caso. -Bienvenido, que desea?- Preguntó Madame lalou a Demetrio. Éste contó lo que le sucedía, y ésta comenzó a llorar. Le dijo que esa niña era su sobrina, que había muerto en un incendio a las 10:08 pm, ella estaba dormida, y tenía sed. Toda su familia murió en ese incendio, pero es el alma de mi sobrina María el que vaga, pidiendo un poco de agua.

Demetrio aún con los pelos erizados, preguntó:

- Y no hay forma alguna de hacer que se vaya?, que no me moleste mas?.

- Sí, si hay una forma- Dijo la anciana - Cuando la niña se aparezca de nuevo por su casa, sencillamente ábrale la puerta y dele un poco de agua, es la única forma de que deje de molestarlo.

Ese día, Demetrio padeció un escalofrío constante a lo largo de su cuerpo. El reloj, dió las 10. Faltaban 8 minutos!, Demtrio se ponía las manos en la cabeza y sudaba a litros. De repente, se escuchó el crujir de la paja seca, y...... TOC, TOC, TOC.

Demetrio brincó, corrió a la cocina, y tomó agua fresca en un tarro que ya tenía preparado para ese momento. Abrió la puerta. Y ahi estaba, aquel cuerpo casi amorfo a causa de las llamas que la acobijaron aquella noche, a aquella misma hora. -Agua!!!, por favor agua!!, AGUA!!-Suplicó la niña.

Ya con el tarro en la mano y sin pensarlo dos veces, Demetrio le sirvió agua, la cual la niña bebió en un segundo. -Más por favor!!- Le dijo la niña de nuevo.

Éste le sirvió de nuevo. En los ojos de la péqueña niña, Demetrio distinguió perfectamente, como si fuera una película, el momento en el que la niña se quemaba, un frío intenso heló la piel de Demetrio, y en los ojos de la infante, aún se reflejaba el momento de su tragedia. Ya acabado el tarro, la niña se volteó y se fué, atravesando los matorrales, atravesando el bosque como si flotara, hasta que se perdió de los ojos de aquel asustado hombre. Se volteó y se acostó, su cama se encontraba hirviendo!!!, como si fuera el infierno propio.

Al día siguiente cuando fué a buscar leña para su consumo, observó parte del bosque totalmente quemada, del cual obtuvo un exqucito carbón que vendió en el pueblo y que le dió mucho dinero. Dicen, que de esta forma aquella niña dió gracias a Demetrio por saciarle su necesidad, y así, poder descansar en paz.

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viernes, 12 de junio de 2009

9 veces Veronica


¿Quién es Verónica? O mejor dicho: ¿quién era? Se trataba de una chica de 14 años que, estando en el pueblo con sus amigos, hizo espiritismo en una casa abandonada. Todo el mundo sabe que es algo tremendamente peligroso y que jamás debe tomarse como un juego. Ella no siguió las reglas de los fanatasmas, se burló durante toda la invocación y una silla que había en la habitación cobró vida y la golpeó mortalmente en la cabeza.

Sin embargo, Verónica aún no descansa en paz. Su espíritu está condenado y vaga buscando venganza entre aquellos que no saben respetar el Más Allá, como le sucedía a ella en la vida real.

Rita era una chica de la edad de Verónica que conoció la leyenda en su instituto. Sus amigos la picaron, diciéndole que no se atrevía a decir 'Verónica' nueve veces ante el espejo. A ella le daba miedo, pero venció su terror porque le avergonzaba quedar mal ante todo el mundo. Una compañera fue a los servicios de esa planta del instituto para comprobar, entre risas, si cumplía la prueba.

Lo hizo, no pasó nada y el grupo lo olvidó enseguida. Menos Rita. Para ella la auténtica pesadilla comenzó esa misma noche. Estaba en la cama, cuando un sonido la despertó. No se trataba de un estrépito, sino de una especie de susurro indescifrable que oía cerca de la nuca, mientras sentía como si alguien respirara en su cuello. Aterrada, se levantó y encendió la luz. Allí solo estaba ella. A pesar de eso, no pudo dormir en toda la noche. Al día siguiente, no se atrevió a contárselo a nadie. Estaba muerta de miedo y de sueño, y en medio de la clase tuvo que salir al servicio para mojarse la cara y despejarse. Pero cuando entró al baño, hacía mucho frío (como estaban en invierno no le dio importancia) y una capa de vaho cubría el espejo. Rita lo limpió con la mano para comprobar horrorizada que tras ella había una chica que no había visto jamás, con una expresión de espanto y sangre en la cabeza. Fue solo un instante. Cuando se volvió a mirarse, ya no había nadie. Rita rió nerviosamente, pensando que todo era fruto de su imaginación, los nervios y el cansancio. Sin embargo, cuando se volvió hacia el espejo vio algo que la dejó helada. Al borrarse el vaho una frase había permanecido escrita: 'Soy Verónica. No debiste invitarme a volver'.

Rita no pudo soportarlo. Hoy pasa sus días encerrada en un manicomio, y solo habla para jurar y perjurar que el fantasma de Verónica la sigue atormentando